El margen comercial ayuda a saber cuánto beneficio queda al vender un producto después de descontar su coste. Es una métrica sencilla, pero muy útil para fijar precios y comparar productos.
El beneficio se calcula restando el coste al precio de venta. A partir de ese beneficio puedes medir dos porcentajes distintos: el margen sobre venta y la rentabilidad sobre coste.
Si necesitas calcular variaciones de precio, también puedes usar la calculadora de porcentaje.