Para calcular un descuento, primero convierte el porcentaje en una parte del precio. Por ejemplo, un 40% sobre 100 € son 40 €. Después restas esa cantidad al precio inicial.
Si hay varios descuentos, el cálculo se hace de forma consecutiva. Cada nuevo descuento se aplica sobre el precio que queda después del descuento anterior.
Por eso los descuentos no se suman directamente. Un descuento del 40% y otro del 10% no significan un 50% total, porque el segundo porcentaje se calcula sobre un precio ya rebajado.