Calcular el IVA depende de si partes de una base sin impuestos o de un precio que ya incluye IVA. En ambos casos el tipo de IVA se expresa como porcentaje.
Para añadir IVA, suma el porcentaje correspondiente a la base. Por ejemplo, con un IVA del 21%, una base de 100 € se convierte en 121 €.
Para quitar IVA, divide el total entre 1,21 si el tipo es del 21%. Así, 121 € con IVA incluido equivalen a una base de 100 €.